föstudagur, júlí 04, 2008

dios tiene la lengua negra

espero mientras desayunas.





y aún puedo oler el botón de tu camisa
color revoluciónverde
y tus pupilas.

me miras. sonríes. bajas la cabeza.

hice lo mismo,
recordando
que
hace apenas dos años te aprisionabas entre vocales repetidas
y
mayúsculasímayúsculano.
porque dijiste que te daba miedo ser mujer.

todos nos pudrimos.



y hoy,
que parece que no,
cruzarás la puerta del portal con la piel seca,
buscando tus pastillas en el bolso
y escupiendo a todas las cartas de Hacienda de los buzones.


y pensarás que éste mundo ya no nos enseña nada.
está disecado.

2 ummæli:

Ene de Nadie, de Nunca sagði...

yo siempre he creído -o he necesitado creer- que todos cambiamos. constante e ininterrumpidamente. nos relacionamos, hablamoshablamoshablamos, nos comunicamos. nos influenciamos unos a otros, en definitiva. por eso nunca entendí aquello de "no cambies nunca". creo que hay pocas cosas tan horribles como no cambiar nunca. a lo largo de mi vida he conocido a muchas personas, algunas siguen conmigo, otras se han marchado. puede que algunas vuelvan, otras muchas no lo harán. de todos modos, nunca podré asegurarlo. de lo que sí te podría hablar es de los cientos y miles de recuerdos que he fabricado con cada una de ellas. también podría culparme por no recordar ni la mitad de esos momentos. y a lo que voy es que todo ese cúmulo de momentosrecuerdosinstantes es lo que hace que yo, ahora, esté aquí escribiendo sobre mi conclusión de lo que en realidad es la vida. no sé si mañana cambiaré de opinión, pero sí sé que podría hacerlo. y ni siquiera me arrepentiría, porque -un secreto- yo casi nunca me arrepiento.

dile que deje las pastillas en el bolso, que no le han dado Vida para que aparente que no le importe tenerla.

yo, a veces, me digo: "si la gente supiera en qué piensas cuando les sonríes". y me siento como en un cohete, ¿vale? un cohete que va directo a chocar contra una de tantas rocas que hay perdidas por el espacio. y no hay freno. y no tengo papel para dibujar. y me pellizco y no es un sueño. apartenosesunsueñoporquenoestástú. y lloro. lloro dejándome la vida las ganas la magia en cada lágrima. hasta que me desvanezco. justo antes de que mi cohete choque.

lo único que he llegado a pensar es que este mundo, quizá, nos enseña demasiado. mucho más de lo que merecemos.

Farrah sagði...

Me encanta. No sabemos cuándo pero parece ser que hay un cambio entre el miedo y el conformismo añejo y que, cuando ocurre, apenas existe un intermedio. Yo lo veo en mucha gente y estoy atenta, por si acaso. Un saludo